18 de junio de 2011

Lineas que no se leen


Voy a contaros una historia...

Quien no quiera leerla que no lo haga...

Era un chico...

Creído y orgulloso...

Que no tenía a nadie, se bastaba con sigo mismo..

Conoció a una chica...

Simple como lo era él...

Pero nada orgullosa...

El autoestima de un hada sin alas...

Esa chica soñaba con él cada noche...

Tampoco sabía que ella lo invitaba cada noche a estar en sus sueños...

Un día...

Él se enteró de tanta muestra de amor...

Amor oculto...

Y por desgracia, prohibido...

Y cayó en los sueños que ella tenía...

Empezó a soñar él con la pequeña chica sin alas...

Consiguió armarse un día, de coraje...

Y de valor...

Ocho lunas en un nuevo año...

Le concedió un deseo...

Y se lo concedió a si mismo...

La beso, con la mayor ternura que podían mostrar unos labios posados sobre otros...

La pequeña chica recupero sus alas...

Él chico perdió su amor por si mismo...

Y lo volcó todo en ella...

Los días difíciles los pasaron abrazados...

Las fáciles también...

Siempre juntos...

Un abrazo eterno que no debió parar...

Pero ese abrazo pareció perder la fuerza...

El chico, ya sin orgullo, en vez de apretar sus brazos sobre ella...

Dudó...

Dudó que ella quisiera que los apretara...

Dudó...y penso que ella quería ser libre...

Y el amor que sentía por ella...

Le dio fuerzas para separar sus brazos...

Y la dejó libre...

La chica con alas, no quiso volar...

Y cayó al suelo...

Él...desde arriba pensó que escapaba...

Ella...desde abajo pensó que la abandonaba...

La chica se arrancó las alas...

Por despecho...

Él chico recuperó su orgullo...

Por ella...

La distancia hizo que el chico, orgulloso, se olvidara de ella...

La distancia hizo que la chica, sin alas, quisiera recuperarlo...

Por lo menos, guardar su esencia en un frasquito de cristal...

Él chico...al verla, se desprendió de su orgullo...

Se abrazaron...

Pero solo fue un abrazo...nada más...

Ella, pensando que no la quería...relleno el frasquito...

Él, pensando que ella sabía que la quería...hizo crecer levemente sus alas...

Pero el orgullo de él, y las alas de ella...

Los separaban y unían una y otra vez...

Él chico, se trago su orgullo y quedo desnudo ante ella...

Ella, con sus alas, quiso cubrirlo, pero estaban atadas...

Otro las había atado...

Ató sus alas y vendó sus ojos...

Y el chico sin orgullo, quedo desnudo a la intemperie del desamor...

Y la chica con sus alas atadas, quiso mantener la venda en sus ojos...y dejar de sentir...

Pues alguien dijo que; ojos que no ven, corazón que no siente...

Fin...o eso le hubiera gustado al chico sin orgullo...

Pero era un...fin...y al cabo...

2 de junio de 2011

Anochecer del frenesí de los placeres pasajeros de mi invierno y tu verano.

Cálida paz que delata un corazón sincero.
La rabia y el desenfreno
difuminan la realidad.
Aunque sople frío el viento
ya no hay odio en lo que siento,
queda mudo este silencio
que no sabe de que hablar.
Los sonidos que no oíste,
las voces que no escuchaste
ahora gritan y no oiras,
que pidiendo solo aire
tu garganta grita paz.

Frío...el tiempo,
que convierte el agua en hielo,
que tus venas aun congela,
y con miedo te desvelas;
pues te paras a pensar
y descubres y comprendes
que este frío que ahora sientes
son sentidos que se van.
Que no es tonto el que no entiende,
no es más listo el que comprende
que me fuera sin hablar
de tu vida, de mi vida,
de tus sueños. Despertar,
porque el cielo ya no es virgen,
los colores aun existen
y me veo al mirar
al espejo de tu alma,
a los ojos de la calma
que me impiden el amar
lo que yo un día quise,
lo que yo nunca te dije,
y te callas para ver
si el silencio te comprende,
si ese frío que no sientes
es el viento que se va
pues se cansa de tu calma,
se disgusta con tu falsa
y deshonesta humanidad.
eres libre de tus actos,
yo soy libre de mis pactos
con la vida y lo demás.
Salen versos de tus labios,
que no beso, que son agrios,
que muerden al recitar
las estrofas que no escribo,
sentimientos que no vivo,
preguntas sin contestar.
Tu conoces mis respuestas,
entre líneas, sentimientos
hablan de sinceridad.
Son dos cuerpos que se chocan,
y vestidos o sin ropa,
hoy no se dejan de amar.

Para eso está la vida,
para verla a su medida,
déjala vivir en paz...