6 de noviembre de 2011

-Grítame y sonríe-

 Quiero comprar muchas horas, las suyas, y tirarlas y chafarlas, hacer con ellas lo que quiera. Acabar en sus cara, y limpiarles con un billete de cinco. Quiero ser obsceno, que me miren al pasar, que me señalen con el dedo. Quiero reírme por la calle, gritar y que el mundo se calle, y caerme de la risa al ver masturbarse al viento, que te gime al oído, que te pone la piel de gallina...que te pone...y me coloca. Mis ideas chocan, las ordeno y se me caen de la risa, y te vuelvo a sonreír. Solo un loco diría que te quiero, y: te quiero. Piso la acera, esquivando cada alcantarilla, me tropiezo con tu mirada y te vuelvo a sonreír. Suena un móvil. Es el suyo, me llaman, tú contestas con un sí, yo respondo que no, y ella cuelga. Deja que te persiga, hasta tu casa, el armario, la ducha, tu cama. La policía. Buenas noches agente. ¿Pulseras nuevas? Y un sitio donde dormir. Te doy lo que tengo, pero déjame ser yo. Déjame que te cante al oído y te grite una canción de amor. Me llamarás loco y te diré "te quiero". Otro accidente, mis ideas otra vez, se amontonan unas encima de otras. Otro rato ordenando. Están rotas, las tiro, se tiran, me las tiro. Saltaron de la azotea, la mía. Esto les venía grande. Demasiada presión aquí arriba. Se respira bien, ¿y tú? Genial, gracias. Por nada. No fue, se fue. Por nada. Compró tantas horas que pincharse, que dejó al tiempo sin agujas. El reloj se olvidó del tiempo. Mucho tiempo olvidado. El baúl estaba lleno de ideas que se suicidaron. Nos evadimos, ¿juntos? Lejos de aquí. ¿Y si te rapto? ¿Y si dejamos de gritar? Vuelvo a sonreír.

3 de noviembre de 2011

Otro bastión

Estoy perdido y no quiero aceptarlo. No tengo a quien amar... Eso antes no me importaba, pero estoy hueco por dentro y odio el eco de los latidos. ¿Y si mi ritmo cardiaco es ahora el compás de un requiem? Pero los monstruos no tienen sentimientos, ¿verdad?... No lo entiendo. Quizás mi destino sea ver el amor desde fuera, como mirar un escaparate en Navidad. Como odio la navidad... ¿Destino? Dicen que está escrito; yo creo que se improvisa.

Los pensamientos se me escapan, y ya no sé qué pensar.

Fui un ingenuo creyendo que lo de amar te lo enseñaban en la escuela. Hay sí que habría estudiado. Pero no creo que sea eso. ¿Una piedra puede latir? ¿Y un témpano de hielo? Tengo miedo...miedo al fuego...miedo a que me queme una mirada.